La noche es para divertirse, me dijo Charles y conducimos el viejo Galaxie 500 color negro del 67 de mi padre, hasta la discoteca “Innuendo” a orillas de la playa de Marbella, ingresamos directo a la barra y pedimos dos cervezas heladas, al fondo la música de Madonna invitaba a bailar los dos meneábamos la cabeza al ritmo de la música pero no nos animábamos a bailar con las chicas, los tragos fueron sucediéndose uno tras otro hasta que dos lindas rubias nos invitaron a salir a la pista de baile. Charles estaba eufórico y lujurioso, también yo. La música estaba excelente y la pista de baile llena.
Soy Ornella, me dijo la linda rubia que cogía mi mano, yo solo le sonreí...
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